
Najicheván, la antigua capital de la República Autónoma de Najicheván, se ha encontrado históricamente aislada del territorio del "Gran" Azerbaiyán. Enclavada a orillas del río Najicheván, justo en la frontera con Irán, esta ciudad no suele recibir visitantes internacionales debido a su remota ubicación. Sin embargo, cuenta con una gran cantidad de atracciones que vale la pena explorar. Cabe destacar que es la cuna de Heydar Aliyev, el primer presidente de Azerbaiyán. Además, Najicheván alberga numerosos monumentos medievales, incluyendo mausoleos de gobernantes locales, mezquitas, palacios y formidables fortalezas. Los residentes locales cuentan con orgullo que fue en las cercanías de Najicheván donde el legendario Noé pisó tierra firme por primera vez tras las largas semanas del Diluvio Universal.
Las primeras menciones del asentamiento se remontan a la "Geografía" de Ptolomeo, donde aparece bajo una forma diferente: Naksuana. El nombre de la ciudad deriva del armenio: "Naxič", un nombre propio, combinado con "avan", que significa lugar o aldea. La Enciclopedia Brockhaus y Efron señala que, según una antigua leyenda, Najicheván fue fundada por el propio Noé en 1539 a. C., una idea que también respaldan los investigadores contemporáneos. A lo largo de su milenaria existencia, la ciudad ha transitado por diversas fases: sirvió como un humilde asentamiento en la Albania caucásica, fue la principal ciudad de los selyúcidas y eldiguzidas, y finalmente se convirtió en parte del Imperio ruso, antes de unirse finalmente a Azerbaiyán en el siglo pasado. Hoy en día, Najicheván se erige como un importante centro de transporte, con el único aeropuerto de la República Autónoma.