
En la era soviética, la ciudad de Kushka era reconocida como el punto más meridional de todo el país. Hoy, este asentamiento histórico se conoce por su nombre turcomano, Serkhetabad, que se traduce como “ciudad fronteriza” (deriva de “serkhet”, que significa “frontera”, y “abat”, que significa “ciudad”). Al sur de Serkhetabad se encuentra la frontera con Afganistán, lo que la convierte en una importante región fronteriza.

Serkhetabad está situada en la parte sur de Mary Veloyat, en Turkmenistán, a orillas del río Kushka. La ciudad tiene unos 15,000 habitantes. Fue designada oficialmente como ciudad en 1967 y el nombre de Serkhetabad se adoptó en 1992. La ciudad está convenientemente ubicada cerca de la ruta Mary-Kandahar, lo que aumenta su importancia estratégica.
Los orígenes de la moderna Serkhetabad se remontan a una fortaleza fronteriza llamada Kushka, establecida por soldados rusos en 1890. Esta fortaleza sirvió como puesto de avanzada crucial, protegiendo las remotas fronteras meridionales del Imperio ruso contra las incursiones tribales afganas. La importancia de Kushka como punto más meridional del imperio quedó marcada por la erección de una cruz de 10 metros de altura en una de las colinas circundantes, en conmemoración del 300 aniversario de la dinastía Romanov.
La fortaleza estaba situada estratégicamente a orillas del río Kushka, un lugar elegido no solo por sus ventajas defensivas sino también por su fértil valle fluvial, ideal para la agricultura. Esto condujo al crecimiento de un asentamiento alrededor de la fortaleza, que finalmente se convirtió en la ciudad de Serkhetabad en el transcurso de un siglo. La fortaleza en sí cubría una vasta área en el valle, con defensas permanentes que la transformaron en una pequeña ciudad militar a principios del siglo XX. Contaba con cuarteles para soldados, almacenes, depósitos de suministros militares y casas de oficiales, todos dispuestos en una cuadrícula de calles. En el corazón de la fortaleza se encontraba una modesta iglesia ortodoxa, que servía como centro espiritual para los habitantes.
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