
El complejo Dor-us Siyodat, que significa “depósito del poder”, fue construido para honrar a toda la dinastía timúrida. Su inicio se remonta a 1376, tras la muerte inesperada del hijo mayor de Tamerlán, Jakhongir. Sus restos fueron transportados desde Samarcanda a Shakhrisabz, la patria ancestral de su familia.
Años después de la muerte de Jakhongir, Tamerlán convocó a los mejores arquitectos y artesanos de Jorezm para que construyeran un mausoleo para su hijo. El cronista de la corte de Tamerlán, Sharafiddin Yazdi, documentó esta monumental tarea, afirmando: “Tanto en el lado derecho como en el izquierdo de la fachada de ese edificio ordenó que se completara la construcción de makbarats (bóvedas funerarias) y una nueva khazira para el emir-zade Jahangir y otros descendientes y nobles”.