El mausoleo de Anbar-bibi es una maravilla arquitectónica: un quiosco abovedado de una sola cámara con portal que se asemeja a un cubo con las esquinas recortadas, dando paso a un modesto portal que sobresale. Los nichos, con sus terminaciones planas orientadas hacia el frente, presentan una forma inusual, lo que sugiere una posible alteración del diseño durante la construcción de la estructura.
El edificio está adornado por una cúpula cónica de doble esfera que se extiende elegantemente sobre los lienzos de los arcos, mientras que el exterior presenta un tambor cilíndrico. Los arcos descienden con gracia, creando una silueta baja contra el cielo. Si bien la decoración original no ha sobrevivido al paso del tiempo, las fotografías históricas revelan un mosaico de ladrillos que alguna vez fue vibrante y que adorna el tambor de la cúpula. Las paredes, construidas con ladrillos cocidos que miden 25/26-5/6 cm, encierran un espacio que mide 9 por 6.4 metros, con una altura de 13.5 metros y un santuario interior de 4.8 por 4.8 metros.
El mausoleo de Anbar-bibi es un lugar de peregrinación al que acuden mujeres de todo Uzbekistán para pedirle la bendición de su santa patrona. Acuden con esperanzas y oraciones por el don de tener hijos y por el bienestar y la prosperidad de sus familias, y encuentran consuelo en la presencia del espíritu de Anbar-bibi.
La distinción arquitectónica del Mausoleo Anbar-bibi y las leyendas que lo rodean lo convierten en un destino de visita obligada para cualquiera que viaje cerca de Tashkent.