
La mezquita Khoja Akhrar Vali Juma, piedra angular de la vida espiritual de Tashkent, ha resistido la prueba del tiempo, ya que sus cimientos se colocaron en el año 819. Esta mezquita, que ha sido reconstruida y restaurada a lo largo de varias épocas, sigue teniendo una presencia en la Ciudad Vieja, enclavada entre los lugares históricos de Chorsu, Khadra y Eski Juva.
Es la más venerable de las 157 mezquitas de Tashkent y la tercera más grande de Uzbekistán, y ocupa un lugar especial en el corazón de los fieles. El nombre actual de la mezquita rinde homenaje a Khoja Akhrar Vali, un destacado líder sufí de la Edad Media, que regaló a la ciudad este edificio en 1451, construido sobre el emplazamiento de la antigua mezquita Juma.
El diseño arquitectónico de la mezquita Khoja Akhrar Vali es profundamente simbólico, ya que su forma cúbica de 15 metros representa la sagrada Kaaba. Cuenta con una cúpula y un arco que miran hacia el este, una dirección de gran importancia en la tradición islámica. En una época pasada de estructuras bajas, la altura de la mezquita ofrecía un mirador único sobre el paisaje urbano de Tashkent.
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