
Ubicada cerca del bullicioso Bazar Chorsu en la Ciudad Vieja de Tashkent, la Madrasa Kukeldash se alza como un faro histórico, con su legado entretejido en la esencia misma de la capital de Uzbekistán. Esta institución, que data del siglo XVI, es un testimonio del rico pasado de la ciudad y de su perdurable importancia cultural.
Construida en 1570 bajo los auspicios de la dinastía Shaybanid, la madrasa debe su origen al visir Dervish Khan. Conocido cariñosamente como "Kukeldash", que se traduce como "el hermano de leche del kan", los estrechos vínculos de Dervish Khan con el gobernante están inmortalizados en el nombre de este edificio educativo. Adornada con mayólica azul celeste, la intrincada decoración de la madrasa rivalizó en su día con la grandeza de las estructuras más exquisitas de Samarcanda y Bujará.
La madraza Kukeldash, que en un principio era el centro del Registán de Tashkent (la plaza principal de la ciudad), fue concebida como un centro de estudios religiosos. Sin embargo, con el paso del tiempo se la reconvirtió en un caravasar en el siglo XVII, que ofrecía un respiro a los cansados comerciantes. El abandono posterior provocó el derrumbe de las torres gemelas que adornaban su entrada.
Excursiones por Uzbekistán