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El bazar de Alay

Metro de Taskent, estación Alisher Navoi
Metro de Taskent, estación Alisher Navoi

Puede que Tashkent no tenga las maravillas antiguas de Samarcanda, Jiva o Bujará, pero sí alberga sus propias maravillas únicas. Entre ellas, el metro de Tashkent, un símbolo de modernidad y el primero de su tipo en Asia Central, que ofrece un viaje tan intrigante como la ciudad misma.

El origen del metro de Tashkent se remonta a las consecuencias del devastador terremoto de 1966. La catástrofe, sumada al crecimiento demográfico de la capital, hizo necesaria la creación de un sistema de transporte público rápido y eficiente. La primera línea de metro se inauguró en 1977, coincidiendo con el 60º aniversario de la URSS, y sirvió de vínculo vital entre el densamente poblado distrito de Chilanzar y el corazón de la ciudad.

La expansión del metro de Tashkent continuó a buen ritmo, y en tres años se materializaron extensiones de la línea original. La red creció aún más con la introducción de una segunda línea, que continuó evolucionando hasta 1991. En el amanecer del nuevo milenio, se inauguró una tercera línea en 2001, que conecta el centro de la capital con Yunus-Abad, otro distrito populoso. El año 2020 marcó un hito importante con la inauguración de 12 nuevas estaciones, incluido el segmento inicial de la línea elevada Circle que llega al sureste de la capital, y cinco estaciones adicionales que extienden la línea Chilanzar hasta el densamente poblado distrito de Sergeli. Para 2023, la línea Circle recibió cinco estaciones más, lo que elevó el total a 48 estaciones operativas, con planes de mayor expansión en los próximos años.

Cada estación del metro de Tashkent es un mundo en sí mismo, con elementos arquitectónicos distintivos que van desde el mármol y el granito hasta el vidrio, el esmalte, la cerámica artística, el alabastro tallado y el ganch. La iluminación dentro de estos pasillos subterráneos es un espectáculo en sí misma, que varía desde el resplandor festivo de un gran salón de baile hasta el ambiente enigmático de las catacumbas antiguas, lo que hace que cada parada sea un destino que vale la pena explorar.

El metro de Tashkent, reconocido como una infraestructura de vital importancia estratégica, está reforzado con estrictas medidas de seguridad. Como reflejo de un cambio hacia la apertura, se ha levantado la prohibición de fotografiar y filmar, vigente hasta el 1 de junio de 2018, lo que permite a los visitantes capturar el esplendor de las estaciones artísticas del metro. Además, el sistema de control de temperatura del metro garantiza un viaje cómodo para los pasajeros, protegiéndolos del calor extremo del verano y del frío del invierno.

Emprender un viaje a través del metro de Tashkent no es simplemente un medio para recorrer la ciudad; es una experiencia que encapsula la esencia del progreso de Tashkent, su compromiso con el arte y su respeto por la funcionalidad y la belleza.